Otra vez yo
me amanezco, otra vez la aurora me sorprende ebrio pensando en tu amor,
gritando las palabras que no me atrevo a decir, no tienes la mínima idea de
cuantas veces mi alma a deseado no volver a tus brazos, no volver a gritar tu
nombre en medio de mil copas de vino consumidas por el amor que profeso a tu
nombre, a tus labios, a tu recuerdo.
Tan solo
deseo que estés en los momentos angustiosos de mi vida, de mi corazón en esos
momentos en que mi alma se siente fría sola y meditabunda; Si esos momentos en
los que deseo correr a tu lado pero una parte de mi corazón que mas ebria esta
grita de manera desconsiderada que tu ignoras el hecho de que yo a ti
Te amo!