viernes, 16 de noviembre de 2012

Presentimiento

Presiento que esta noche no estarás, presiento que hoy existirán mil y una razones para tu ausencia, también tengo el curioso presentimiento que al momento de leer esta nota mis palabras no son lo suficientemente fuertes para hacerte sentir algún tipo de remordimiento. Presiento que la frase “el que quiere puede” te sonara a chantaje, presiento que nunca me enamorare de una mujer tan enigmática como tu, presiento que me falta mucho para conocer una mujer con la cual desee formar un hogar, presiento que quizás esto para ti sean solo palabras.

Lo pero es que presiento un triste final y que por mas que busque un final diferente, por mas que busque una historia feliz nunca existirá. Presiento que al fina tu y yo solo seremos amigos y para ti este hombre enamorado nunca llegara a ser mas que un amigo. Tengo el triste presentimiento que tu nunca leerás esto y que mas sin embargo lo terminare de la única que se me ocurrió diciendo TE AMO

martes, 6 de noviembre de 2012

Mujeres


Las mujeres noche misteriosa… claridad de la mañana. Algunas inquietantes como el mar revuelto, otras tranquilas como la pradera en primavera, Sus ojos amos y esclavos, te dan y te quitan la libertad, abrazo misterioso, lujuria en sus manos, ternura sus besos calidez en su regazo… cuantas lunas me han visto reposar en su regazo disfrutando de la calidez de los senos tibios y frescos de mis amada. Esas noches donde dejo que mis manos sean parte del aire que las roza con temor de lastimar su delicada piel, ahora vibran mis labios al recordar los de la mujer que me ha brindado el néctar de sus labios.

Recuerdo con placer los cuerpos virginales que recorrí en las tarde de mi adolescencia, esos momentos donde el placer carnal era tan prohibido; cada nueva mujer que visitaba mi cama en aquellos años me enseñaba nuevas maneras de disfrutar el cuerpo armonioso de una mujer. Recuerdo cuando una noche acompañado de unos tragos admití que entre tus piernas habría de estar feliz y triste en medio de sollozos.

Todo esto son palabras que Eros y Cupido dictaron en medio de la noche misteriosa  que tan tímidamente Atenea observaba mientras que Venus brindaba su cuerpo a Marte tras haber huido de su esposo Vulcano… Mil gracias por todo los momentos que me has regalado MUJER! 

Cuarto Menguante

Otra luna menguante, otra noche en la que siento que nuestro amor se acaba, unas cuantas estrellas acompañan esta noche, tantas estrellas como promesas arrojadas al olvido; Una brisa me trae tu olor, una brisa me recuerda tu alma.

Es otra noche de soledad, es otra noche en la cual siento el fallecer de tu amor, de mi amor, de nuestro amor; una rutina absurda esta destrozando lo que fue mi gran ilusión, mi primera ilusión.

No te he olvidado, aun puedo sentir tus huellas en mí, aun puedo imaginar tus manos guiándome a los lugares de tu preferencia, a los lugares donde nuestras almas se sonríen, se miman, se abrazan, se acarician, se aman. A los lugares de mi cuerpo donde mi soledad no sabe llegar, a los lugares en los que la luna teme llegar, a esos lugares que solo suelen llegar los amantes más locos y más apasionados en medio de sus pasiones y en medio de sus locuras.